Labrador retriever. Su historia, morfología, carácter y mucho más:

El labrador retriever, en general, es un perro activo, de tamaño mediano, en torno a los 30 kg aproximadamente. El tamaño oscila con un mínimo de 54 cm a la cruz, para las hembras, y 57 cm a la cruz como máximo, para los machos, en edad adulta. Pertenece al grupo 8, perros cobradores de caza. Su popularidad a nivel mundial, encabezando en los EEUU la inscripción de cachorros, por encima de competidores, también importantes en numero de inscripciones, como el golden retriever o el pastor alemán, no es algo casual debido al conjunto de virtudes que reúnen los perros de esta raza.

De carácter equilibrado, amable, activo, siempre dispuesto a trabajar, nada perezoso y excelente nadador, además de su extremada versatilidad, hacen de el un excelente compañero en el hogar, en el campo en cacerías recogiendo piezas, o en el ámbito de trabajo, como perro guía, como perro policía es un gran detector de explosivos, drogas etc, gracias a su magnifico olfato. Un resumen de todo sobre labradores podría ser que sirven para casi todo lo que puede utilizarse un perro incluyendo excelentes virtudes como animal de compañia para terapias. Entre sus virtudes no están las de ser un animal de guarda y defensa.

Su pelaje es un tanto particular,corto sin ondulaciones, muy denso con dos capas bien definidas, la exterior con tacto duro repele bien la suciedad y nada le dura mucho tiempo pegado, mantiene al animal abrigado incluso nadando en aguas muy frías. Su cola es algo que lo caracteriza, en forma de cola de nutria, mas ancha en la base va afinándose hasta el final, la cual usa como timón para nadar.

Orígenes del labrador retriever

El labrador actual tiene sus cimientos geográficamente en la provincia de Terranova y Labrador en Canadá. Tubo como precursor a el perro de aguas de Saint Jhons, raza creada entonces por los colones del siglo XVI, a su vez los antepasados del perro de San Jhons no son oficialmente conocidos aunque se piensa que tienen sus orígenes en mezclas aleatrias de razas de trabajo inglesas, portuguesas e incluso irlandesas.

El perro de Saint Jhons o de San Juan tubo dos líneas diferentes. Por un lado el terranova mayor que dio lugar posteriormente a la raza que conocemos hoy como terranova. Era un perro más pesado, mayor tamaño y pelaje muy denso. Por otro lado el terranova menor, más pequeño que su otra variante, más agil, un caracter muy enérgico y activo con un pelo diferente, más suave y corto. Este fue el precursor del que conocemos, a día de hoy, como labrador retriever. El perro de San Jhons fue criado por ingleses e irlandeses. Los pescadores locales lo utilizaban como animal de trabajo por su facilidad para nadar en aguas frías, con agilidad y les servia de gran ayuda para recuperar redes y demás utensilios de pesca del agua. Su lealtad, gusto por el agua y capacidad para trabajar eran cualidades, de estos perros, que hacían el trabajo más facíl a los pescadores.

Las conocidas como marcas smoking ( pecho blanco, patas blancas y el morro y el hocico blanco) fueron características del perro de Saninth Jhons. Hoy también, ocasionalmente aparecen en algunos ejemplares de labradores y se manifiestan en forma de puntos plancos o ligeros mechones de pelo blanco en patas o el pecho.
A lo largo del siglo XIX fueron llegando a Inglaterra, más concretamente hasta la región de Poole, una gran cantidad de ejemplares de perros de San Jhons. En esta región tenía lugar el centro del comercio pesquero de la alta burguesía. Estos animales fueron muy apreciados como perros de caza y cobro de piezas en los ríos, lagos y el agua en general. Uno de los pocos criadores de entonces, en Inglaterra comenzó a reproducirlos. Mientras tanto en la Isla de Terranova, donde era originario el perro de Sainth Jhons, acabó por extinguirse, entre otros motivos por una serie de políticas proteccionistas de ovejas. Políticas que acarreaban cuantiosos impuestos a los tenedores de perros.

La burguesía de la época tubo un papel determinante, en la cría de estos perros que utilizaban para cazar en sus fincas, y establecieron el origen de lo que ya en el siglo de XIX se conoce como labrador retriever.

Así es un verdadero labrador retriever (Morfología)

La estructura de estos ejemplares es  de tamaño mediano, cuerpo musculoso, fuerte y compacto, un poco más largo que alto, de lo que podemos deducir que tiene estructura, de forma rectangular. Su costillar es ancho y profundo y ello le confiere imagen de perro robusto. La altura para los machos, según el estandar, debe estar entre 56 y 57 cm, a la cruz, y en el caso de las hembras entre 54 y 56 cm, a la cruz. La espalda debe de ser recta y la cola debe insertarse tras un leve descenso de la corva.

En un labrador retriever no apreciaremos, morfologicamente, lineas rectas. Predominan en su morfología las formas redondeadas y curvas. Ello le confiere esa imagen de animal dócil y amigable que además es algo que se refuerza con su apacible carácter.

La cabeza destaca por ser un cráneo amplio con un estop bien definido sin cortes y lineas suaves. El hocico es te tamaño mediano y de forma cuadrada, no es un hocico afilado. La boca, con mordida de tijera, es poderosa con fosas nasales bien desarrolladas y su expresión debe sugestionar inteligencia y un carácter vivaz e inteligente. Su mandíbula debe de ser fuerte para poder cumplir su función a la hora de cobrar piezas. Los ojos serán siempre de color marrón o avellana. Sus orejas recaerán siempre colgando a ambos lados y están insertadas ligeramente retrasadas. El cuello debe de ser fuerte, poderoso bien insertado sobre los hombros.

La forma de la cola se suele decir que es en forma de cola de nutria, por que es bastante mas ancha en la base y se va afinando hasta el final, como la cola de una nutria. El pelo es corto muy denso no debe destacar con ondulaciones ni flecos. Deben de diferenciarse, en un buen manto de pelo, dos partes o capas, una mas suave interior y otra exterior con una textura mas dura y fuerte, además, de ser bastante impermeable.

Un labrador retriever es de un solo color, no hay labradores bicolor, pueden ser de color amarillo, negro o chocolate. En ocasiones manchas, blancas en los ejemplares negros y chocolates, en el pecho aparecen en algunos ejemplares, herencia de sus antepasados.

Su mejor baza, el carácter

Al labrador retriever las características que han hecho de esta raza una de las mas importantes a nivel mundial, sin lugar a dudas, son aquellas que tienen que ver con su temperamento su carácter y su capacidad de adaptarse a la vida familiar y laboral en diversos ámbitos.

Su capacidad de auto-control tan acentuada, su carácter apacible ante ante ciertos estímulos y el estado de alerta ideal, no excesivamente nervioso ni tranquilo, equilibrado. Además de un bajo nivel de dominancia y no excesivamente proclive a la protección hacen de los ejemplares de esta raza el tipo de compañero ideal con el que trabajar tanto en labores de cacería, recolectando piezas, como perro policía, guía o compañero y miembro familiar. Si, además, sumamos otras excelentes cualidades como ausencia de agresividad y alta capacidad de concentración en sus tareas unido el echo de ser capaz de adaptarse fácilmente a diferentes entornos, situaciones y personas de forma apacible y tranquila sumando su gran capacidad de aprendizaje y alto nivel de sociabilidad el vinculo afectivo, con cualquier persona que le gusten los animales, está asegurado.

El labrador retriever es una raza que siempre se ha seleccionado como perro de trabajo. Buen nadador, atento, agíl, fuerte, vivaz y sobre todo capaz de pasar de cero a cien en menos de un segundo, sin pereza. Es un perro con mucha iniciativa capacidad de resolución y ganas de trabajar y complacer a su dueño y miembros de su entorno. Siempre está dispuesto a aprender y hará cualquier cosa que seas capaz de enseñarle por un trocito de salsicha por pequeño que sea.

Alimentación

La alimentación de tu labrador retriever es algo que hay que cuidar y medir constantemente. Sobre todo cuando son cachorros es importante suministrarle la alimentación adecuada, ya que esta serán los pilares de un buen desarrollo que le aportará, en parte, una buena salud el resto de su vida.

Durante el periodo de crecimiento siempre es recomendable darle a tu cachorro el mejor pienso, acorde con su crecimiento. Son perros muy glotones y tienen mucho apetito, en cambio por sus condiciones fisicias no requieren una cantidad de comida tan abundante aunque siempre tengan un apetito voraz. Un labrador retriever siempre tiene hambre, de echo en su adiestramiento premiarlos con comida suele ser un buen motivador.

El echo de que siempre tengan apetito, unido a la profundidad de su costillar y además de que son perros que no requieren una alimentación muy abundante, a pesar de su tamaño, hace que sean muy propensos al sobrepeso. Es vital medir la alimentación y cuidarla, que sea siempre de calidad, incluso puede ser necesario en ocasiones cambiarle el pienso por uno light. Para evitar el sobrepeso al igual que la alimentación es imprescindible que haga ejercicio constante, a diario. Salir a jugar con otros perros o correr rescatando una pelota de tenis para traérnosla y volver a tirarsela es un ejercicio que a tu labrador retriever probablemente le resulte muy divertido, además le ayudará a mantenerlo en forma y saludable.

Ya optes por alimentarlo con pienso u otras dietas como con carne cruda o dieta BARF debes vigilar siempre que le estés aportando la cantidad de grasas, proteinas etc que el realmente necesita y evitar sobrepeso. Con una dieta bien medida en cantidad y nutrientes adecuados disfrutaras de un perro agíl, sano e incluso más bonito, ya que la salud de su manto de pelo depende en gran medida de su alimentación.

A tu labrador retriever evita alimentarlo con comida casera. Hay nutrientes que pueden ser verdaderos manjares para las personas pero resultarían tóxicos para nuestras mascotas. La sal puede resultar, para tu perro, un veneno y le puede, en ciertas cantidades, ocasionar graves consecuencias hasta desembocar en vómitos o acabar aún peor. Lo mismo puede ocurrir con otros alimentos. Así que lo ideal es proporcionarle lo que realmente sabemos que le va bien y en las cantidades que le va bien, por que lo que no estaría demás tener un buen peso o vaso medidor para proporcionarle la comida bien racionada. Si es dos veces al día en edad adulto y tres durante cachorro mejor que mejor.

Ejercicio físico, diversión asegurada.

El labrador retriever es un perro fuerte, enérgico y en ocasiones surgen ejemplares que requieren ejercicios más intensos que otros. Por lo general son perros que perfectamente pueden convivir en cualquier tipo de vivienda ya sea en casa en el campo o un piso más comedido, de una gran ciudad. Eso si dentro de su rutina diaria deben incluirse una serie de sesiones de ejercicios. Paseos a diario y juego con otros animales donde desahogarse corriendo al tiempo que juegan e interactuan con otros perros o personas. Es un perro ágil, pero no como para hacer diez km a diario mientras nos sigue cuando montamos en bicicleta. Suelen ser bastante brutos y sobre todo en edad de crecimiento debemos vigilar su actividad y no incentivarlos a que hagan ejercicios de los que puedan acabar lesionados. Antes de tener una actividad física fuerte y o muy fuerte es recomendable comprobar que no haya comido dos hora antes ni hasta una hora después del ejercicio, ello ayudará a prevenir la torsión de estómago que se produce en perros, en ocasiones por su costillar amplio y tamaño mediano o grande, como es el caso de esta raza.

El labrador retriever es ante todo un excelente cobrador y nadador. No viene nada mal incluir dentro de sus ejercicio sesiones de natación. En el mar, una piscina o un lago donde pueda nadar, con seguridad. Podemos disfrutar mucho viendo a nuestro perro nadando como un pez de 30 kg. La natación es el mejor ejercicio que, a nivel personal considero, pueden hacer nuestros perros. Nadando fortalece todos los músculos de su cuerpo, al tiempo de que se reducen las posibilidades de tener una lesión y lo que es mejor aún la natación le aportará una estructura muscular fuerte que ayudara a nuestro perro también a disfrutar de una mejor salud para sus articulaciones manteniéndolas en su sitio y contribuyendo consecuentemente a una salud más fortalecida. Nadar solo tiene ventajas para la salud física e incluso mental del perro ya que al ser un ejercicio que requiere tanta energía nuestras mascotas nadando se desestresan, incluso más, que corriendo en el parque.

La salud del labrador retriever y puntos débiles.

Ante todo el labrador retriever es una raza, en general, bastante sana. Podemos afirmarlo ya que, al ser una de la razas más populares del mundo, se han estudiado bastante su cualidades y es bastante conocida su secuencia genética. Tiene puntos débiles los cuales en algunos casos pueden prevenirse e incluso eliminarse llevando a cabo una forma de criar responsable y haciendo uso de los avances de la ciencia, en cuestiones genéticas, como es en el caso de la atrofia progresiva de retina o el de colapso inducido por el ejercicio.

Sin lugar a dudas, hoy por hoy, el tema con respecto a la salud del labrador retriever, como en muchas otras razas, es la displasia de cadera y de codo. Es algo que a pesar de lo que se ha estudiado no se ha conseguido eliminar completamente de ninguna linea de cría. Después de estudiar hasta cinco generaciones, sin problemas de displasia, han vuelto a aparecer ejemplares que han sufrido esta consecuencia por motivos genéticos. La displasia es una enfermedad multigenetica y multifactorial. Lo que quiere decir que son, en realidad, cientos de genes los que determinarán si un perro tiene disposición a ser displásico o no. (Un laboratorio, en la actualidad, a través de estudios a aislado los siete genes más importantes para conseguir tras una muestra se de sangre un resultado que determinará la disposición genética a ser o no displásico, de cadera, un determinado labrador). Que es multifactorial quiere decir que un determinado perro puede a lo largo de su vida padecer displasia por diferentes motivos ambientales. Un animal que no haga suficiente ejercicio y de buenas a primeras haga un esfuerzo determinado puede terminar padeciendo una lesión que le acarree una displasia posterior. Un accidente puede provocarle una malformación que le genere displasia también. En el ambiente en el que viva el animal determinará en gran medida su salud. Si duerme en un sitio con mucha humedad, el suelo es muy duro y resbaladizo, el perro hace poco ejercicio etc son formas de vida que no ayudan a conservar una buena salud de sus articulaciones, más bien todo lo contrario.

Los problemas de displasia no suelen aparecer de inmediato. Se suelen diagnosticar, a partir de un año de edad, en algunos casos muy graves ya se manifiestan en cachorros con pocos meses aunque no es lo habitual (si queremos conocer el estado de las caderas y codos de nuestros labradores, aunque no manifiesten síntomas, podemos hacerles una radiografías a partir de un año de edad cuando ya han terminado de formarse las articulaciones).

Los síntomas, de displasia, pueden ser tales como un movimiento inadecuado del perro al andar, que al andar o correr de saltos, cojeras, dificultad para incorporarse al estar sentado, incapacidad de hacer ejercicio de forma constante etc… La mejor forma de obtener un cachorro y correr el menor riesgo de que sea, en el futuro, un perro displasico es eligiendo un ejemplar cuyos padres estén controlados de displasia de caderas y de codos. Para ello el criador debe asegurarse de que sus reproductores están libres de displasia haciendo unas radiografias y enviándolas al organismo oficial donde serán evaluadas. Si el resultado es satisfactorio si se podrán utilizar estos reproductores para criar y serán retirados de la cría aquellos que no tengan las condiciones físicas necesarias, avaladas por veterinarios especialistas cuyos certificados tienen valor oficial. Desconfíe de criadores que no muestran los certificados de salud, ni entregan copias de los certificados oficiales. Una vez de que nos hemos asegurado de elegir un ejemplar, seleccionado en una forma de criar responsable, debemos habilitarle un entorno adecuado para favorecer un crecimiento y desarollo sano, además de una alimentación adecuada y evitando sobrepeso. Factores ambientales como el sitio donde duerme el perro, estar protegido del frío, la humedad, el ejercicio moderado y evitando sobreesfuerzos innecesarios o fortalecer su musculatura nadando determinaran, en gran medida, la su salud.

Otro punto débil es APR (Atrofia Progresiva de Retina). Se trata de una enfermedad con ambientación genética. El labrador que resulte afectado por la presencia de este gen se quedará ciego, antes o después. Para saber si un perro está afectado por este gen, es portador pero no esta afectado, o mejor aún, está libre totalmente de la presencia de este gen tenemos que hacer una análisis de sangre o saliva y enviarlo al laboratorio compentente. Una vez que tenemos el resultado sabremos si un determinado ejemplar es apto o no para criar de manera que su descendencia no se vea afectada por esta enfermedad por lo que podemos garantizar la buena salud de los cachorros en este aspecto.
En el caso de perros portadores afectados se trata de ejemplares que tienen el gen y padecerán la enfermedad. Estos ejemplares en torno a los tres años empezarán a tener problemas de visión y acabarán quedándose ciegos.

El caso de que el perro sea portador NO afectado quiere decir que tiene el gen que produce esta enfermedad pero no lo desarrollará. Los perros portadores no afectados no deben aparearse entre ellos ya que si ambos reproductores de una camada son portadores no afectados podrán tener descendencia afectada, sus hijos ya si que padecerían las consecuencias de la enfermedad y en un porcentaje finalmente quedarán ciegos por resultar afectados.

En el caso de estar Libre. Quiere decir que el perro analizado está libre del gen que produce APR. No tiene el gen y por lo tanto podrá ser cruzado con cualquier perro que no sea portador afectado. Tendremos en ese caso siempre la seguridad de no tener descendencia afectada por esta enfermedad.
El caso de APR está más acotado que la displasia y con las analíticas adecuadas podremos saber que resultado obtendremos. Así que, llevando a cabo los análisis necesarios, sabremos y podemos tener la seguridad de que la descendencia esté libre de esta tara genética hereditaria.

A la hora de adquirir un cachorro de labrador retriever son muchas las cuestiones a analizar. Si nuestra forma de vida es compatible con la del animal, el tema económico para su mantenimiento también es importante, el sitio que le genere un ambiente adecuado etc. También junto a una tenencia responsable, que le aporte un crecimiento y una forma de vida sana al animal, debemos elegir una forma de criar responsable así que la elección del criador responsable y honesto es algo fundamental si queremos, reducir al máximo dentro de los límites posibles, las posibilidades de tener problemas de salud, en el cachorro que elegimos. Dentro de las taras más típicas estudiadas en el labrador son displasia y apr y el cachorro que elijan debe de criarse de unos padres cuyas caderas hayan sido testadas por el organismo oficial correspondiente y se ha comprobado el buen estado. Con eso no podemos asegurar una descendencia al cien por cien libre de displasia pero es la mejor forma de reducir esta tara. Para lo ojos con los certificados que demuestren que ambos reproductores son aptos para criar podremos tener claro que ya nos hemos librado, para nuestro cachorro, de APR.

Ficha del producto
Valoracioin
Jk labradors
Producto
Labrador Retriever, orígenes, salud y mucho más
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