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Elegir una forma de críar responsable es el primer paso para elegir bien.  

La cría y selección de una especie ya sea perro, gato etc. Es un proceso que aunque en la naturaleza surge de forma “espontanea” sin más programación que la que la naturaleza marca, a nivel profesional, si es una forma de criar responsable, el proceso es una labor en la que nada puede quedar al azar.

De donde No elegir:

En páginas de anuncios clasificados podemos encontrar, entre otros, animales de diferentes razas o cruzados que salen a la venta a precios muy por debajo de los de criaderos, en los que se presume trabajan de forma profesional.

No vivimos, precisamente, una buena etapa económica en este país y los cruces entre animales de particulares tienen lugar con la finalidad de conseguir unos euros con los que, por ejemplo, vendrían muy bien para pagar el seguro del coche o ir un fin de semana a un apartamento de Murcia o Benajarafe o Alburquenque o Alicante o donde sea. A consta de la pobre perrita de turno, que le ha tocado un dueño un poco tacaño y explota varios celos seguidos. Me consta. Así que no recomiendo que te informes de los cachorros que hay a la venta en milanuncios o segundamano.

Yo soy de los que opina que no hay perros feos, pero, tengo mis prioridades. Y es que cuando decides hacer venir al mundo a una serie de animales, que evidentemente tienen vida propia pero no decisión propia, sobre lo que será su futuro, tienes que tener conciencia, honradez y planificación suficiente para que, a la larga, tu trabajo, afición, hobby o como quieras llamarlo no sea una aportación a aumentar una población de animales desvalidos que pueblan calles en busca de alimentos en basuras, ni llenan las perreras esperando su hora final, ni colapsan las estresantes protectoras ya repletas de otros ejemplares abandonados a su suerte y a la espera de alguien con más conciencia que quien los abandonó.

Tal vez sea un defecto humano el que tenemos, inconscientemente, de pensar que esto es fácil y tanto como en su día, para creyentes, lo fue el de la multiplicación de panes y peces. Nada más lejos de la realidad en la práctica es todo lo contrario y si algo se multiplican serán los gastos y todo ello irá en detrimento de los ingresos. Lo que provocará un recorte de medios con los que cubrir las necesidades de los animales y menguarán las buenas condiciones en las que deberían cuidarse. Teniendo como resultado, cachorros mal alimentados, si la mama no ha muerto en el parto por falta de una cesárea, sin cuidados veterinarios, de padres en estado de salud, a veces, malo y con suerte desconocido, por lo que no sabemos que heredaran en este aspecto nuestros cachorros que compramos a un módico precio a un particular, que con buena o mala fe, ha llevado a cabo una labor nefasta. Amparando su producto es aspectos superficiales y lavándose las manos una vez que ha salido el perro del “garaje” y los “cien euros” han entrado a la cartera. Las consecuencias para el nuevo dueño pueden ser simplemente brutales, económica y emocionalmente. Entonces comprenderá el porque del precio de “un buen criador”.

Todo lo anterior deja una idea aproximada de porque un precio bajo para un animal de compañía puede ser rentable, al criador oportunista. Ahora les comento como un precio, acorde con los principios con los que se debería de regir cualquier criador con buena fe, no es rentable aún siendo muy superior al precio del criador más barato.

De donde si:

El principio nunca es fácil y la planificación de una camada no debe de dejarse en manos del azar. Hay que planificar el cruce. Primero contar con una hembra adecuada y de buenas características que represente lo máximo posible el estándar del labrador, o raza en cuestión. A todos nos gustaría que nuestra futura mama fuese CAMPEONA!!, pero eso ya es arina de otro costal. Una vez que haya cumplido el año testar su salud (en el caso del labrador retriever comprobar sus caderas y codos y obtener los certificados oficiales que demuestren que está libre de displasia de caderas y de codos, además del test genético para comprobar que no está afectada de APR (Atrofia Progresiva de Retina), enfermedad genética hereditaria y presente en un porcentaje determinado de la población canina de nuestra raza favorita. Todo ello teniendo en cuenta, además, que en sus ascendientes no hay ejemplares que esté probado que transmiten otras taras, aunque no sean típicas de la raza en cuestión.

¿Y si este primer paso no sale bien? –Pues con esa hembra no se cría aunque te haya costado 2000 euros, hayan pasado dos años y tengas todas las ilusiones del mundo puestas en ella. Hay que tener lo que hay que tener, conciencia, para llevar esto a cabo de verdad. Estoy seguro de que a casi todos los que llevamos, al menos varios años criando, nos ha pasado con algún ejemplar que de un día para otro nos rompió “el cántaro de la lechera”. Cántaro que no se les rompe a quienes no llevan el control necesario de salud de sus ejemplares reproductores y procrean con animales inapropiados para conseguir el mejor resultado.

¿Y si la primara fase salió bien y tenemos una perra “bonita” y saludable? Continuamos…

Elegir el macho, si no cuentas con un tipo bien definido en casa el cual quieres fijar en tu línea. No es fácil y requiere un gasto adicional, como por ejemplo recorrer media España un día determinado para llevar a cabo la inseminación. Medir el periodo de ovulación y decidir el momento del cruce. Apunta, por si no tienes buena memoria el día o días del cruce. Recomiendo inseminación artificial con la finalidad de preservar la salud de los reproductores/as, por si acaso…

Evidentemente después de comprobar la salud de ambos reproductores y tener todo su proceso de vacunación y desparasitación al día hay que seguir previniendo. Yo personalmente he optado por vacunar de herpe virus las hembras con las que decida hacer camada. Son dos dosis según indica el fabricante y como te indicará tu veterinario. Es una medida de prevención.
Si la hembra quedara embarazada se cambia su alimentación las dos últimas semanas por pienso de cachorro. No alimentarla en exceso para evitar sobrealimentación. Hasta que los cachorros no nacen no utilizo complementos vitamínicos, y así, evito fomentar un aumento excesivo de los fetos que en el momento del parto pueden dar lugar a la necesidad de una cesárea por un crecimiento excesivo de los fetos.

Tiempo de gestación: unos 60 días pero no es exacto. Pueden ser 58 o 62 o incluso más. Recomiendo consultar al veterinario y tenerlo informado/a días antes al supuesto alumbramiento para que el te informe de lo que si es habitual, o no, dentro del periodo de gestación.

El parto: momento emocionante donde los haya, estresante y que hay que cuidar al milímetro. La futura mama debe de estar ya acostumbrada al sitio donde dará a luz y debe de cuidarse la iluminación y la temperatura. La limpieza, como no, ha de ser muy meticulosa y recomendable tener un paritorio alicatado y solado, evitando suelos de cemento o porosos, con el fin de tener unas buenas medidas de acepsia y evitar consecuencias en la salud de los futuros cachorros. Acompañar durante todo el parto a la hembra y tener a un veterinario con experiencia, ganas de trabajar y el movil encendido son condiciones de primer orden, por si se complica el proceso.

Suelen parir al anochecer y el tiempo del parto varia dependiendo si la mama es primeriza o no, o del número de cachorros que vienen. La temperatura, de la hembra, en el momento del parto baja a los 36.5 grados, aproximadamente. Muy importante es vigilar y si hay un comportamiento anómalo comunicarlo de inmediato al veterinario. Por ejemplo si tiene contracciones y pasa una hora y media, o como mucho dos, ya es un síntoma de que algo no va bien. Puede ser por que el feto tiene un tamaño excesivo y no puede salir, por que venga de nalgas o por que los fetos no estén bien colocados. El veterinario, que debe estar informado, evaluará lo que está o no dentro de los parámetros de la normalidad.

Suele costarle más el primer cachorro y a medida que aumenta el parto los va alumbrando cada vez con más facilidad y cuidando mejor. Es importante que los cachorros empiecen a mamar y tengan calor suficiente, usando una bombilla específica que hace de calefactor. Además el echo de que entre un cachorro y otro la mama empiece, si le es posible, a amamantarlos es bueno por que estimula el parto y consecuentemente que todo vaya bien.

Una vez que el alumbramiento haya ido bien ya haya sido necesaria o no cesárea tenemos que vigilar muy de cerca a la mama y los cachorros. Vigilar que todos mamen y comprobar que evolucionan favorablemente.

La moraleja es tan variada como simple. “Nadie da duros a cuatro pesetas”. “Lo barato sale caro…” y es que quien no valora a su posible mascota como algo tan importante como para dedicarle la atención, el tiempo, conocimientos, asistencia y economía que un animal merece no será capaz de disfrutar la convivencia y calidad de vida que su compañía nos confieren. No es fácil elegir un buen criador  y, en mi opinión, las mejores referencias vendrán de conocidos.

Es tan triste como cierto que la no falta quien interiorice su maldad y la asume como un medio para ganarse, literalmente, la vida a consta de la ilusión de quienes, desde el desconocimiento, confían en ellos. Así que te aconsejo que busques siempre un criadero responsable con la cría y sus animales.

 

Ficha del producto
Valoracioin
James Dean Labs
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Cría Responsable
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